La miel puede ser beneficiosa para la tos, ya que tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a calmar la irritación en la garganta y aliviar el dolor. Además, su sabor dulce puede ayudar a calmar la tos seca y persistente. Para utilizarla como remedio casero, se puede mezclar una cucharada de miel en una taza de agua caliente y tomarla varias veces al día. También se puede añadir un poco de miel en una taza de té caliente con limón para obtener un efecto adicional de hidratación y calmante. Sin embargo, es importante recordar que la miel no debe darse a niños menores de un año debido a su riesgo de botulismo.
La miel es un remedio natural que puede ayudar a aliviar la tos y la irritación en la garganta. Se recomienda mezclar una cucharada de miel con una taza de té caliente o agua tibia y beberlo varias veces al día para obtener los beneficios. También se puede tomar directamente una cucharada de miel por la boca para calmar la tos.