El polen de abejas es un componente importante en la dieta de las abejas y se utiliza como fuente de proteína y nutrientes. Las abejas recolectan el polen de las flores y lo llevan a la colmena, donde lo mezclan con miel y enzimas para crear la «jalea real», una sustancia que se alimenta a las larvas y a la reina de la colmena.
El uso del polen de abejas como suplemento alimenticio por parte de los seres humanos se remonta a la antigüedad, cuando los egipcios lo utilizaban como fuente de nutrientes y como cura para diversos problemas de salud. También se ha utilizado en la medicina tradicional china y en la medicina ayurvédica.
En la actualidad, el polen de abejas se comercializa como suplemento alimenticio y se cree que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y energizantes. También se utiliza en la fabricación de cosméticos y productos para el cuidado de la piel